Flor de Jamaica
hibiscus sabdariffa
hibiscus sabdariffa
Para cultivar Hibiscus sabdariffa (conocida como Flor de Jamaica, Saril o Roselle), debes tener en cuenta que es una planta de clima tropical que se cultiva principalmente por sus cálices carnosos, no solo por sus flores.
Aquí tienes la guía técnica para su siembra y cultivo:
1. Clima y Época de Siembra
Temperatura: Es una planta que adora el calor. Necesita temperaturas constantes entre 25 °C y 35 °C. Es muy sensible a las heladas; si la temperatura baja de 10 °C, la planta detiene su crecimiento.
Fotoperiodo: Es una planta de "día corto". Esto significa que solo empezará a florecer cuando los días comiencen a acortarse (otoño).
Época: Se siembra a principios de la primavera, una vez que no haya riesgo de frío, para que tenga todo el verano para crecer antes de florecer.
2. Suelo y pH
Suelo: Requiere suelos permeables, profundos y con mucha materia orgánica. No tolera el encharcamiento, que pudre sus raíces rápidamente.
pH Ideal: Prefiere suelos ligeramente ácidos, en un rango de 5.5 a 6.8. Si el suelo es muy alcalino, la planta puede presentar carencias de hierro.
3. Proceso de Siembra
Tratamiento de semillas: Las semillas tienen una cáscara dura. Para acelerar la germinación, déjalas en remojo en agua tibia durante 24 horas antes de sembrar.
Siembra directa: Puedes sembrar directamente en el suelo o en macetas grandes (mínimo 15-20 litros).
Profundidad: Entierra la semilla a unos 1 a 2 cm de profundidad.
Distancia: Deja al menos 60 a 90 cm entre plantas, ya que se convierte en un arbusto ancho que puede alcanzar los 2 metros de altura.
4. Cuidados Críticos
Riego: Durante la fase de crecimiento necesita riego regular. Una vez establecida, tolera periodos cortos de sequía, pero para una buena producción de cálices, el suelo debe mantenerse húmedo (sin saturar).
Abonado: Evita el exceso de Nitrógeno, ya que producirá muchas hojas pero pocos cálices. Usa un fertilizante con mayor contenido de Fósforo y Potasio cuando la planta alcance los 50 cm de altura.
Poda: Es recomendable despuntar la planta (cortar la punta superior) cuando tenga unos 40-50 cm para estimular el crecimiento de ramas laterales y obtener más flores.
5. Cosecha: El momento clave
Lo que se consume no es el pétalo de la flor (que dura solo un día), sino el cáliz (la base roja que sostiene la flor):
Cuándo: Cosecha unos 10 a 20 días después de que la flor se haya caído, cuando el cáliz esté rojo intenso, carnoso y aún tierno.
Secado: Se deben separar los cálices de la cápsula de semillas interna y ponerlos a secar en un lugar ventilado y con sombra para conservar su color y propiedades.
6. Plagas
Vigila los pulgones y las hormigas, que suelen sentirse atraídos por el néctar de los cálices. El uso de aceite de neem es muy efectivo como preventivo biológico.