Aquí tienes la guía completa para el Sauce (Aravá), específicamente el Salix acutifolia o el Salix babylonica (Sauce Llorón):
1. El Factor Crítico: El Agua
A diferencia del dátil o el mirto, el sauce es una planta hidrófila.
Ubicación: Debe estar cerca de una fuente de agua o en una zona del jardín donde el suelo siempre esté húmedo.
Riego: No tolera la sequía. El suelo nunca debe secarse por completo. Si lo tienes en maceta, es de las pocas plantas que agradece un plato con agua debajo constantemente.
2. Suelo y pH
pH Ideal: Prefiere suelos ácidos a neutros (5.5 a 7.0).
Tipo de suelo: Necesita suelos pesados, arcillosos o con mucha materia orgánica que retengan la humedad. No crece bien en suelos arenosos que filtran el agua rápido.
3. Siembra (El método más fácil: Esquejes)
Sembrar sauces por semilla es extremadamente difícil porque pierden su viabilidad en días. El 99% de los sauces se siembran por estaca:
Corte: Corta una rama joven y sana de unos 30-50 cm de largo al final del invierno.
Enraizamiento: Coloca la rama en un cubo con agua. En menos de 2 semanas verás raíces blancas.
Plantación: Entiérrala directamente en el suelo húmedo. El sauce tiene tantas hormonas de crecimiento naturales que "prende" casi siempre.
4. Cuidados y Crecimiento
Luz: Pleno sol o semisombra.
Crecimiento: Es extremadamente rápido. En un solo año puede crecer más de un metro.
Poda: Tolera podas severas. Para obtener las ramas delgadas y rectas necesarias para el ritual, se suele podar el árbol con fuerza en invierno para que en primavera broten ramas nuevas y flexibles.
5. Plagas y Salud
Pulgones: Son muy comunes en los brotes tiernos de primavera.
Hongos: Si el aire no circula bien, puede sufrir de roya.
Importancia para el ritual: El sauce se marchita muy rápido una vez cortado. Para que dure, las plantas deben estar muy bien hidratadas antes del corte.