La Granada Mollar de Elche Punica granatum es considerada una de las mejores variedades de granada del mundo. Aquí tienes lo que necesitas saber para sembrarla este 2026:
1. ¿Qué es la Mollar de Elche?
Es una variedad de granada con Denominación de Origen Protegida de la zona de Elche, España. Se distingue por:
Sabor: Es extremadamente dulce.
Pepita blanda: A diferencia de otras, su semilla interior (piñón) es tierna y comestible, no leñosa.
Color: Su piel es de un tono rojo claro o rosado, no tan oscuro como otras variedades.
2. Consejos para su Siembra
Si planeas cultivarla a partir de un árbol o esqueje (lo más recomendado para mantener la calidad de la variedad):
Clima: Necesita veranos largos y calurosos para que el fruto acumule azúcares. Es muy resistente a la sequía una vez establecida.
Suelo: Prefiere suelos profundos y bien drenados. Tolera bien la salinidad, lo que la hace ideal para zonas costeras.
Luz: Requiere sol directo total para que los frutos maduren correctamente y no se queden pálidos.
Espacio: Si plantas varios ejemplares, deja una distancia de al menos 4 a 5 metros entre ellos, ya que el árbol tiende a ensancharse.
3. Calendario de Cultivo
Plantación: Lo ideal es realizarla a finales de invierno o inicios de primavera (febrero/marzo).
Cosecha: Los frutos suelen estar listos entre septiembre y octubre.
Siembra
Para sembrar Granada Mollar de Elche desde semilla, debes seguir un proceso específico, ya que estas semillas requieren un tratamiento previo para despertar de su estado de latencia y asegurar que la plántula crezca con fuerza.
1. Preparación de las Semillas
Limpieza absoluta: Extrae las semillas de una granada madura. Es vital retirar toda la pulpa roja (arilo) lavándolas con agua. Si queda rastro de pulpa, las semillas se pudrirán por hongos antes de germinar.
Secado: Déjalas secar sobre un papel absorbente en un lugar sombreado durante 24 a 48 horas.
Estratificación (Opcional pero recomendado): Para aumentar el éxito, guarda las semillas secas en un recipiente con arena húmeda dentro de la nevera (no congelador) durante 30 días. Esto simula el invierno y las prepara para "despertar" en primavera.
2. El Sustrato y la Siembra
Mezcla ideal: Utiliza un sustrato ligero. Una mezcla de 50% turba, 25% perlita y 25% humus de lombriz es perfecta para mantener el pH neutro y el drenaje necesario.
Profundidad: Entierra las semillas a una profundidad de 5 mm a 1 cm. No más, o la plántula no tendrá fuerza para salir.
Época de siembra: El mejor momento es a finales de invierno o principios de primavera, cuando las temperaturas comienzan a subir de los 15°C.
3. Condiciones de Germinación
Temperatura: Necesitan calor constante, idealmente entre 20°C y 25°C.
Humedad: Mantén el sustrato siempre húmedo (como una esponja escurrida) pero nunca encharcado. Puedes cubrir el semillero con un plástico transparente para mantener la humedad ambiental alta.
Luz: Coloca el semillero en un lugar muy iluminado pero sin sol directo hasta que aparezcan los primeros brotes, lo cual suele tardar entre 3 y 6 semanas.
4. Primeros Cuidados
Trasplante: Cuando las plántulas tengan al menos dos pares de hojas verdaderas (unos 10 cm de altura), puedes pasarlas a macetas individuales.
Sol progresivo: Empieza a acostumbrarlas al sol directo de forma gradual, empezando por 1 hora al día y aumentando cada semana.
Nota importante: Los árboles de granada cultivados desde semilla pueden tardar de 3 a 5 años en producir sus primeros frutos y podrían no ser exactamente idénticos a la fruta original (a diferencia de los esquejes).
Cultivo
Para cultivar una Granada Mollar de Elche con éxito, debes enfocarte en estos cuatro pilares fundamentales de cuidado. Esta variedad es especialmente valorada por su dulzor y pepita blanda, pero requiere precisión en el riego y la nutrición para no perder la cosecha.
1. Ubicación y Suelo (El cimiento)
Luz: Es innegociable; necesita pleno sol. Si la plantas en sombra, el árbol crecerá pero los frutos serán ácidos y de piel pálida.
Tipo de suelo: Aunque tolera suelos pobres, la Mollar de Elche prefiere suelos francos o arcillosos que retengan algo de nutrientes pero que drenen rápido. Si tu suelo es muy compacto, añade arena de río o materia orgánica para airearlo.
PH Ideal del Suelo: Tolera bien la caliza, algo común en su zona de origen (Alicante), por lo que se adapta bien a suelos con un pH ligeramente básico. Rango óptimo: El granado prefiere suelos con un pH entre 6.0 y 7.0 (ligeramente ácido a neutro). Aunque es un árbol rústico que sobrevive en rangos amplios (desde 4.5 hasta 8.2), su máxima productividad y calidad del fruto se alcanzan en el rango óptimo.
2. Riego: Control de la "Rajada" del fruto
Este es el cuidado más crítico. La granada es resistente a la sequía, pero si quieres frutos comerciales, debes evitar el estrés hídrico:
Consistencia: El riego debe ser regular y profundo. Un cambio brusco de un suelo seco a uno inundado provoca que el interior del fruto crezca más rápido que la cáscara, haciendo que la granada se raje.
Verano: Durante los meses de calor intenso, aumenta la frecuencia. Un sistema de riego por goteo es lo ideal para mantener la humedad constante sin encharcar.
3. Fertilización Estratégica
Primavera: Aplica un abono rico en nitrógeno y materia orgánica (como compost o estiércol bien descompuesto) para estimular el crecimiento de nuevas ramas.
Floración y Cuajado: Una vez que veas las flores, el árbol demandará más Potasio (K) y Fósforo (P).
Importancia del Calcio: El aporte de calcio es vital para fortalecer la piel de la granada y prevenir el agrietamiento. Puedes usar fertilizantes específicos de Planeta Huerto que incluyan micronutrientes.
4. Poda y Formación
Eliminación de "Sierpes": El granado tiende a sacar muchos brotes desde la base (chupones). Debes cortarlos apenas aparezcan para que la energía suba al tronco principal.
Poda de Invierno: Realízala en enero o febrero. Elimina las ramas que crecen hacia el centro del árbol para permitir que la luz y el aire penetren. Esto previene enfermedades como el hongo Alternaria.
Aclareo de frutos: Si el árbol está muy cargado, quita algunos frutos pequeños a principios de verano. Esto asegura que los que queden alcancen el tamaño y dulzor típicos de la variedad Mollar.
5. Prevención de Plagas
Vigila la aparición del pulgón en primavera y la mosca de la fruta al final del verano. Para un cultivo doméstico, el uso de trampas de feromonas o tratamientos preventivos con aceite de neem es altamente efectivo.